Escuchaba ayer una entrevista a Axel Torres en Ecos del Balón acerca del fútbol, su forma de verlo e interpretarlo así como de otros asuntos. Y en la frase que titula este post encontré confort, quizás esperanza.
Perder es lo normal. Nunca pude estar más de acuerdo. Explica en este punto nuestro momentáneo protagonista que para él perder es lo normal y a partir de ahí viene todo lo demás. El triunfo, las mejoras o la milonga que queramos ponerle. Porque perder ha sido el sino de mi vida deportiva. Y era prisionero de mi vergüenza porque lo asumo como algo normal. Y reconocer la derrota como algo normal en estos tiempos de glorias, de loas al esfuerzo y de frases grandilocuentes, no creo que case bien. No todo son límites, triunfos ni victorias. Al menos para mí.
Y hoy aquí salgo de mi armario. Soy un perdedor deportivo. Y a partir de ahí lucho por conseguir algo más.
He jugado, entrenado o practicado (dudo cual es el más adecuado) muchos deportes. Y quizás el mejor recuerdo que tengo, el que saboreo con una íntima sonrisa de vez en cuando, es de mi única victoria con un equipo de béisbol. Eramos unos mantas, perdíamos un partido tras otro, pero llegó el día. Recuerdo minuto a minuto la intensidad del partido desde el momento en que veíamos la victoria cercana. Recuerdo unas estúpidas lágrimas, mis lágrimas, a quién abracé nada más acabar… todo… Es un recuerdo recurrente que me hace salivar. Mi efecto Pavlov deportivo, por llamarle así.
Y mañana me voy a encontrar con una nueva derrota.
Cuando me inscribo en una carrera sé que no voy a ganar, sé que no voy a competir. Sé que voy a sufrir. Divertir, siempre me quiero divertir. Y mañana no lo iba a hacer.
Son tiempos de derrotas para mí, quizás no sólo en el plano deportivo. Y ahí encuentro mi motivo para mejorar. No estoy para centrarme en una preparación mínima adecuada, no estoy para cerrarme en mí, en mis egoísmos deportivos. Los necesito pero hoy tengo otras obligaciones, otras luchas más importantes. Y me desgastan, me derrotan. Perder es lo normal.
Y mañana no voy a correr. Me he derrotado yo sólo, antes de salir. Pero a partir de ahí sé que voy a mejorar. Es mi motor, mi fuerza.
Me levantaré temprano, en silencio. Y aprovechando la soledad de la calle a esas horas, el silencio, la falta de movimiento de rutina que abriga nuestro día a día, me subiré a la bicicleta. La luz será la suficiente, la necesaria, se escuchará ese ruido de la cadena en su mover. Y disfrutaré unos cuantos kilómetros hasta llegar a la salida. Pequeñas carreteras que me alejarán de mi familia, de lo que me rodea, y me permitirán durante esos momentos pensar en mí, ser egoísta. Allí me encontraré con las personas a las que convencí para que corrieran conmigo, a las que espero haber ilusionado en esa carrera tan especial para mí.
Les animaré porque no voy a correr. Perder es lo normal. No estoy para no disfrutar.
Y sé que al día siguiente tendré más fuerzas para mejorar.
FIX YOU.
Cuando lo intentas todo pero no tienes éxito,
Cuando obtienes lo que quieres pero no lo que necesitas,
Cuando te sientes tan cansado pero no puedes dormir,
Atascado en marcha atrás.Cuando las lágrimas caen por tu rostro,
Cuando pierdes algo que no puedes reemplazar,
Cuando amas a alguien pero se desperdicia,
Podría ser peor?Las luces te guiarán a casa
Y encenderán tus huesos.
Y yo intentaré arreglarte.Bien arriba o bien abajo
Cuando estas muy enamorado como para dejarlo pasar.
Si nunca lo intentas nunca sabrás
Lo que realmente vales.Las luces te guiarán a casa
Y encenderán tus huesos.
Y yo intentaré arreglarte.Las lágrimas caen por tu rostro
Cuando pierdes algo que no puedes reemplazar.
Las lágrimas caen por tu rostro
Y yo…Las lágrimas caen por tu rostro.
Te prometo que aprenderé de mis errores.
Las lágrimas caen por tu rostro
Y yo…Las luces te guiarán a casa
Y encenderán tus huesos.
Y yo intentaré arreglarte
